martes, 25 de diciembre de 2012

ESTRELLAS

ESTRELLAS

«Un viejo camina lento por su estancia buscando algo por un librero, con sus arrugados dedos toma un libro polvoso y de las páginas amarillentas tomó una fotografía en la que aparecen dos jóvenes que se besan, el hombre de la foro trae una estrella en la mano, eso lo dice el viejo en voz baja, un murmuro casi imperceptible, la mujer de la foto besa la mejilla del joven, los dos se ven felices, el viejo asoma una lagrima y dice que leerá por última vez el libro»

En el reino de Barsox vive una pequeña niña de piel morena que corre por los campos abiertos de la comarca sin preocupaciones ni tareas arduas, la pequeña Lítia siempre corre a la hora sin sombra a casa de su amigo Marlon, los dos siempre juegan a los bunrras, esos animales voladores que surcan lo mas alto del cielo y que bajan a anidar dos veces por cada vuelta lunar, animales capaces de soportar el peso de 3 hombres, animales que llegan al tope del cielo, un lugar inexplorado por los habitantes de esos lugares; cada día lo hacen mejor, el primer pueblo los conoce ya muy bien y cuando corren imitando a los bunrras contagian de alegría a la gente y comerciantes, el sonido que imitan de esos animales llena de calma a los siempre apresurados pobladores de Barsox.
La hora sin sombra llega y Lítia corre apresurada a casa de su amigo para comenzar la rutina diaria, toca la puerta y la madre de Marlon atiende, ve a la pequeña y le dice
—Hola pequeña, Marlon está adentro pero hoy se siente un poco extraño ¿quieres pasar de todos modos?
—Sí señora, gracias
La cabaña de madera maciza tiene un toque bastante femenino, los muebles de madera están impecables, el piso perfectamente lustrado y cada figura de porcelana sobre cada espacio descubierto se encuentra muy bien acomodada. La pequeña Lítia camina despacio y entra a lo de Marlon. La mirada del niño era triste, los ojos medio abiertos denotaban cansancio
—Hola Mar, te ves raro
—Sí, no pude dormir
—¿Estás enfermo?
—No, me siento cansado
—¿Otra vez fuiste a ver a tu papá a la cárcel? Siempre que vas acabas muy cansado
—No, Lítia. Después te cuento, hoy no tengo muchas ganas de correr, tengo las piernas muy cansadas
El pantalón de manta que cubre desde la cintura hasta los tobillos fue despojado del cuerpo del niño, sus piernas tenían marcas y heridas aparatosas, rasguños rojos y moretones frescos, sus pies estaban muy lastimados, casi no podía moverse de su cama
—Se ven feas tus piernas
—Sí, mi mamá dice que tardaré al menos 3 vueltas al padre sol en recuperarme
—No es mucho, entonces vengo después, me voy a jugar, adios Marlon te quiero
—Oye Lítia antes de que te marches quiero decirte que no he olvidado el regalo que te prometí, mi papá me dijo qué hacer para conseguirlo, el sabe cómo conseguir tu regalo sin que yo tenga que ir preso al calabozo
—Ah, eso, no se puede Marlon, ya debes saberlo
—Sí se puede, verás
Las sonrisas inocentes se dibujan en los rostros de los niños, la pequeña de cabello negro se va y se despide de la madre de Marlon
—Gracias señora, nos vemos
—Cuídate Lítia.

Mucho tiempo después en el primer pueblo se organiza el festival del vuelo de los bunrras, una festividad para honrar a sus dioses mediante la perfecta ejecución de manejo del vuelo de los bunrras, también hay competencias por la vía terrestre. Marlon está listo, ya ha practicado desde niño, se dejó de juegos y le prometio a Lítia que entraría al concurso para cumplir con una promesa: llegar al limite del cielo y conseguir su regalo. El rey de Barsox felicita y se siente orgulloso de que Marlon participe pues su familia le ha dado tanto al reino con esos campos de frutos rojos llamados prans. Pero Marlon no piensa en otra cosa que no sea el regalo de la mujer que ahora ama: Lítia. El tiempo hizo evolucionar el cariño entre ambos, ahora eran unos jóvenes con muchas metas y de entre todas Marlon quería llegar al corazón de la mujer a la que le debía tantas horas de felicidad y tantas heridas en las piernas.
El ave roja imponente permite ser montada por Marlon, se volvió famoso por ese raro ser de color rojizo, pico oscuro y alas casi el doble de grandes que las de las demas aves participantes, el joven ya estaba listo, en su mente corre la idea de llegar hasta el limite del cielo y poder conseguir un regalo para ella, el concurso no le importa, él siempre supo que era ilegal cazar esas aves y tratar de llegar hasta donde hoy quiere, por eso tuvo que esperar tanto tiempo, para poder volar sin romper las leyes.
El rey desde su trono en el balcón sonríe y grita
—Habitantes del reino de Barsox quiero que sepan que este dia me siento muy feliz cómo cada vez que esta competencia se lleva a cabo, está de más decir que tengan suerte por eso les comento a nuestros jinetes que sean cuidadosos pues cómo saben estas aves son altamente salvajes y cuando se sienten amenazadas pueden agredir a su tripulante. En caso de que eso pase la guardia alada estará para auxiliar pero no se garantiza su supervivencia en caso de descenso peligroso, la recomendación es volar con cautela, llegar al limite del cielo es la meta aunque la historia dicta que nadie lo conseguirá. Aún así les deseo mucha suerte y que gane el mejor

La gente grita de emoción, todas las labores en el campo y los grandes mercados fueron suspendidos para presenciar este certamen de vuelo. Todo el reino de Barsox está presente a excepción de una persona: Lítia. Ella se encuentra en casa sola enferma y triste, no hay nadie en casa que la cuide, en medio del silencio dice: quiero mi regalo antes de irme.
El primer jinete parte hacía el cielo y sube de manera espectacular, la gente asombrada grita de emoción, muchos gritan el nombre del jinete con gran estruendo, el viento choca en el rostro del jinete, mira hacia abajo y descubre que su altura es demasiada, sonríe pues se siente confiado, pero el ave que tripula empieza a hacer movimientos tan bruscos que tiran al jinete, la caída es estrepitosa, la guardia alada lo rescata antes de tocar el suelo, a lo lejos se distingue el ave libre que canta y regala sonidos suaves. La altura registrada es de 9 nubes antes del limite.
El segundo jinete toma vuelo y surca el cielo con una altura baja, no se precipita cómo el anterior, prefiere acollarar al cielo junto con su ave, gira la cabeza hacia arriba, jala la rienda y comienza su demostración, la altura era demasiada, casi nadie lo distinguía a lo lejos desde el suelo, el rostro del jinete comienza a cambiar de color y sus fuerzas se merman, el ave aprovecha este descuido y lo empieza a zarandear muy fuerte aunque siguen subiendo, el ave logra derribar a su tripulante y éste cae a una velocidad incalculable, tanto que la guardia alada no lo alcanza y cae en la laguna cristalina cerca del castillo. La altura registradas de 3 nubes antes del limite, la mejor marca en la historia del festival desde tiempos inmemorables.
Es el turno de Marlon, en el curso de las presentaciones anteriores no volteó al cielo para saber los resultados ni ver la ejecución de sus contrincantes, en vez de eso cerró los ojos y recordó aquel día trágico cuando Lítia contrajo esa extraña enfermedad que hoy la tiene en cama, recordó la muerte de los padres de su amada y el tiempo cuidando desde aquel entonces de ella, cómo un matrimonio. Recordó que desde ese entonces la sonrisa en su rostro era un articulo guardado y de muy poco uso, ahora es un joven serio y reservado, con muy pocos amigos pero muy atento con quien se lo pide. Ahora su misión no era ganar el concurso sino llegar más lejos del limite del cielo y conseguir un objeto de luz para su amada Lítia, estrellas se llamaban, eran una leyenda entre el reino porque nadie las ha visto y nadie las a tocado, ni siquiera se sabe de alguien que haya llegado más allá del manto azul en lo alto. Su padre le contó hace mucho sobre ellas, las estrellas, seres mágicos de luz que curaban todos los males de la gente y unía a las personas en amor puro y sincero, ese era el poder de las estrellas, así lo relataba el mito, el padre de Marlon fue enviado a una celda en el exilio por sus creencias sobre las estrellas, era ilegal cazar a los bunrras y era aún más ilegal rebasar los límites del cielo, lo creyeron loco y lo enviaron fuera del reino a purgar una pena infinita, hasta que le llegue la muerte.
Es la hora, Marlon abre los ojos y deprisa manipula un fuete y la rienda, la emoción en la gente de deja sentir pero a él no le causa ningún sentimiento que no fuera el de conseguir una estrella para su amada Lítia. El vuelo comienza y es agresivo, en el camino recuerda una vez más a una convaleciente mujer en una cama recostada, la promesa desde niños para que la estrella que él prometio cuidara de ella hasta el día en que el dios Vuk llamara a sus hijos del reino de Barsox; el vuelo continua y la guardia alada se percata que la velocidad no disminuye e intuyen que llegará al tope del cielo y así es, Marlon llega al final del cielo y reduce la velocidad, se siente un poco mareado y su ave está tranquila, jala con fuerza la rienda y continua el vuelo dejando atrás el mar de nubes espeso para llegar poco a poco a un lugar nuevo, un lugar negro, que cada vez más muestra su naturaleza, incontables puntos brillantes por todos lados, un espectáculo maravilloso, el ave ya no puede maniobrar, se siente ligero a cada metro avanzando, sus ojos se abren y una sonrisa de diamante se dibuja en ese rostro embriagado de felicidad, trata de maniobrar ante la extraña fuerza que lo aleja del ave, y por fin alcanza una estrella luminosa y hermosa, regresa a su silla y se desmaya, el ave lo timba y cae de manera veloz de nuevo al reino, cuando la gente lo ve regresar cayendo así gritan que lo salven, él es el ganador del concurso, gracias a lo alto que subió la guardia alada lo atrapa sin tanto problema, lo regresan a tierra firme, ya consiente todos estallan en regocijo pues Marlon se convertía en una leyenda, el hombre que alcanzó las estrellas. El rey un poco incrédulo se acerca al joven fatigado y mira con mucha atención la estrella en su regazo, le ayuda a levantarse y solo le sonríe después de decir "felicidades". Marlon sale corriendo del lugar, tiene que alcanzar a su amada para curar el mal que corre por su cuerpo. De un empujón abre la puerta y corre a donde Lítia, le dice que llegó
—Hola mi amor, ya traje la estrella cómo te prometí, ahora te vas a curar
La voz de Marlon se quiebra y lagrimas salen de sus ojos, no puede evitar sentir dolor al ver a su amor moribunda
—Fuiste por la estrella, te felicito, pero las estrellas no curan enfermedades, cada vez me siento peor, ya casi no puedo hablar
Esa voz suave lastima el alma de Marlon, la mirada perdida de Lítia lo tortura, no le permite ser feliz
—Aún así quiero que sepas que eres lo mejor que ne ha pasado en esta vida, me has cuidado, me has procurado, me has protegido, y haz alcanzado las estrellas por mí
Las lagrimas amargas de Lítia contagian de tristeza a Marlon, la toma de la mano y le dice con la voz cuarteada
—No te vayas Litia no te vayas, por favor no me dejes
En ese instante Litia cierra los ojos y su cuerpo deja de reaccionar. Marlon no sabe qué hacer y grita desesperadamente por la habitación. No hay más movimiento en el cuerpo de Litia. El altísimo la mandó llamar.
En el tiempo venidero Marlon guardó el recuerdo de su amada Litia, con él llevaba siempre el trofeo de su amor, el objeto inalcanzable para demostrar su amor, después se fue y dejó la estrella a la princesa como tributo y se marchó lejos al exilio, su padre regresó a casa después de la hazaña de Marlon. De él nunca se supo más nada pero cada año baja a anidar el bunrra rojizo y se deja acariciar sólo por los niños del reino. Con esto siempre es recordado Marlon, el jinete que alcanzó una estrella por amor...

«el viejo toma de nuevo la foto y murmura "Litia, te amo, ya te alcanzo" una lagrima chupaba toda la mejilla de aquel hombre, cierra los ojos y el libro cae al suelo, el revoltijo de hojas expulsa un pequeño trozo de papel que dice: por ti, Litia, alcanzaré las estrellas...»

1 comentario:

  1. wow.... me dejas sin palabras. Esta precioso!!!! Gracias por revivir este blog ultimo balam :) espero un dia me visites en mi blog

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